domingo, 21 de noviembre de 2010

La leyenda del Apóstol Santiago

La leyenda de Santiago tiene su origen, como no podía ser de otra manera, en los celtas.

Rastros del viejo culto del sol y de la idea de los Campos Elíseos ("Avalon") son visibles.

La leyenda dice que una loba (el lobo es un símbolo del sol) aconsejó a los alumnos de Santiago que fuesen a Finisterre a pedir licencia para enterrar el sagrado cadáver de Santiago.

El gobernador les permitió esto y les envió al Picosacro en busca de bueyes (los bueyes son otro símbolo del sol).

Vencidos todos los obstáculos, los alumnos dejaron que los bueyes les indicaran el sitio donde debían dar sepultura a Santiago.

Esta morada eterna de Santiago es una clara alusión al viaje de los muertos, a la morada de las almas en Avalon.

Los Campos Elíseos son el país de los muertos situado como una isla en el mar, pero ningún ser vivo puede situarlo.

Una barca en la que viajan las almas de los muertos conduce allí, de donde nunca se vuelve.

Como la eterna morada de Santiago es Finisterre, donde la tierra acaba y el mar empieza, se ve que los alumnos de Santiago le ayudaron a ir a su eterna morada, los Campos Elíseos.

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